El 28 de agosto se celebra en México el Día de los Abuelos, una fecha idónea para reflexionar sobre el valor emocional de nuestros mayores y reconocer su creciente protagonismo en el sector turístico. Viajar en familia no solo fortalece los lazos intergeneracionales, sino que abre la puerta a regalar experiencias que enriquecen la vida de todas las edades.

La “Ola Plateada”: El auge del turismo senior
A nivel global, la industria del viaje experimenta el auge de la llamada Silver Economy u economía plateada. Según datos del sector, los viajeros mayores de 50 años representan cerca del 37% de los turistas a nivel internacional, una cifra en constante crecimiento.
En México, instituciones como el INEGI y la Secretaría de Turismo (SECTUR) destacan la importancia de la inclusión y la accesibilidad en los destinos de playa. El adulto mayor ya no es un espectador: es un viajero activo que busca seguridad, bienestar y calidad, impulsando a las ciudades a adaptar su infraestructura para garantizar estancias cómodas.
Beneficios del viaje en la tercera edad
Expertos en geriatría y bienestar coinciden en que salir de la rutina ofrece ventajas tangibles para la salud de los adultos mayores:
- Salud mental: Cambiar de entorno ayuda a reducir síntomas de ansiedad o depresión, estimulando la curiosidad y manteniendo la mente activa.
- Actividad física suave: Caminar por la arena, pasear por recintos históricos o realizar actividades recreativas moderadas favorece la movilidad, el equilibrio y la circulación.
- Conexión emocional: Los viajes compartidos consolidan recuerdos entrañables entre abuelos, hijos y nietos, fortaleciendo el bienestar emocional de toda la familia.
Puerto Vallarta: Un destino amigable y accesible
Gracias a su clima privilegiado, tranquilidad y ambiente acogedor, Puerto Vallarta se consolida como una de las mejores opciones en México para el turismo intergeneracional.

Imperdibles para disfrutar con los abuelos:
- El Malecón: El corazón de la ciudad ofrece una amplia zona peatonal, plana y segura. Es perfecta para caminar sin prisa al atardecer, contemplar esculturas al aire libre y sentir la brisa marina sin desgaste físico.
- Jardín Botánico de Vallarta: Ideal para disfrutar de la naturaleza con comodidad. Sus senderos bien cuidados permiten admirar colecciones botánicas y culminar la visita con una comida tranquila en su restaurante con vista a la montaña.




