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Entre colibríes y recuerdos: Así vivió Grupo Camino Real una celebración inolvidable de Día de Muertos

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El Hotel Camino Real Polanco se transformó en el epicentro de la tradición y el arte mexicano al albergar “HUITZILIN: Un camino que nos une”, una experiencia multidisciplinaria que rindió homenaje a una de las festividades más emblemáticas de nuestro país.

Esta propuesta única fusionó una atmósfera de profundo respeto por la memoria con expresiones artísticas contemporáneas, consolidando el compromiso de la empresa 100% mexicana con la cultura nacional.

El vuelo de los colibríes y la alta costura

El eje central del evento estuvo inspirado en la hermosa leyenda que sostiene que los colibríes son en realidad seres queridos que partieron al más allá y regresan para tranquilizar a los suyos, recordándoles que se encuentran bien.

Tras la emotiva representación escénica, los asistentes disfrutaron de una deslumbrante pasarela de catrinas y catrines de la mano de la diseñadora mexicana Diana Morlán, quien presentó su colección “Un pedacito del universo”. Las piezas de alta costura lucidas en el desfile fueron elaboradas con orgullo por talentosos artesanos de México.

Mixología de autor y sabor a tradición

La noche continuó con un exclusivo cóctel en el BlueBar del hotel, donde artistas, invitados especiales y personalidades disfrutaron de canapés diseñados especialmente para la ocasión. La propuesta de alta mixología estuvo a la orden de Loco Tequila, destacando creaciones temáticas tan originales como “Pancito de calaca” y “Los nuestros”, que exaltaron la frescura y la esencia mexicana.

“Nuestras tradiciones y la enorme riqueza cultural de México nos inspiran a poner el corazón en esta celebración y a apoyar a artesanos y artistas emergentes”, señaló Rosalinda González, directora de Camino Real Polanco.

Arte monumental: Mexicráneos y ofrenda ancestral

Como parte de la inmersión cultural, los visitantes pudieron recorrer una curaduría especial compuesta por 12 obras monumentales de Mexicráneos, intervenidas por destacados artistas nacionales que reflejan la vitalidad del arte contemporáneo de nuestro país.

Asimismo, se instaló una impresionante ofrenda monumental de 16 metros cuadrados inspirada en la mitología mexica. En ella, intrincados caminos de flores y nueve colibríes representaron el trayecto entre el Mictlán y el mundo de los vivos, coronando la experiencia con el conmovedor mensaje que resume la esencia de la celebración:

“No regresé para que me vieras. Regresé para que sepas que estoy bien”.

Una alternativa imperdible de turismo cultural y experiencial que demuestra cómo la hotelería en México puede convertirse en un puente vivo entre el pasado y el presente.